Según Mirjana: "Nuestra Señora estaba muy triste. Sólo dio un mensaje y nos bendijo". El mensaje es el siguiente:
¡Queridos hijos! Hace ya un largo tiempo que les estoy dando mi corazón materno y ofreciéndoles a mi Hijo. Ustedes me están rechazando. Están permitiendo que el pecado los venza más y más. Le están permitiendo que los domine y les quite vuestro poder de discernimiento. Mis pobres hijos, miren alrededor vuestro y vean los signos de los tiempos. ¿Piensan acaso que pueden hacer algo sin la bendición de Dios? No dejen que las tinieblas los envuelvan. Desde lo profundo de sus corazones clamen a mi Hijo. Su Nombre dispersa aún las mayores tinieblas. Estaré con ustedes, sólo llámenme: “Aquí estamos Madre, guíanos”. Gracias.
Fuente: www.mensajerosdelareinadelapaz.org